sábado, 31 de marzo de 2012

Secuelas que dejan secuelas

De un tiempo a esta parte, estamos comprobando cómo la industria cinematográfica estadounidense se está quedando sin ideas y recurre cada vez más a la realización de remakes, secuelas, o adaptaciones de películas extranjeras. Incluso se han atrevido con juegos de mesa, como por ejemplo, Hundir la Flota, estrenada en España con el nombre de este juego en EEUU, "Battleship". Ahora mismo la tendencia es más acusada, aunque no es algo exclusivo de los últimos años, ya que al ser una enorme industria del entretenimiento que mueve cantidades ingentes de dinero, la maquinaria ha de estar en perpetuo movimiento y para que la producción no decaiga, los estudios han echado mano de cualquier excusa para continuar trabajando. La manera más evidente es la de "exprimir la gallina de los huevos de oro", si algo funciona, fabrica más de eso, esto es, realiza unas cuantas secuelas hasta que la teta no de más de sí.

En este post voy a reseñar, como el título indica, secuelas de las que (casi) nadie ha oído hablar, y que igual han podido sacar algo de dinero o al menos cubrir costes y dar para un par de cervezas y unas tapitas en el bar. Empecemos:

Ace Ventura 3 (2009). En esta ocasión no veremos a Jim Carrey por ningún lado, pero se nos presenta a su hijo con sobrepeso, que copia todo el vestuario de su papi, y sus gestos también. Una especie de Mini-Yo, pero con mini (o ninguna) gracia.



American Psycho 2: El legado de Patrick Bateman (2002). Lanzada directamente al mercado de vídeo, nos encontramos con una ahora emergente Mila Kunis (El cisne negro) y con el inefable William Shatner, alias Capitán Kirk. El director es Morgan J. Freeman (nada que ver con el actor, simplemente me resultó graciosa la coincidencia de nombres). La chica protagonista se vuelve psicópata tras haber conocido a Patrick Bateman y quedar fascinada por su mente retorcida. Así que desarrolla una mente enfermiza propia. Con el objetivo de seguir estudiando la materia, se incorpora al departamento universitario de ciencias sociales y del comportamiento, donde Shatner ejerce de jefe de departamento, un antiguo agente del FBI. Rachel quiere ser profesora asistente, pero será difícil conseguirlo. Por supuesto, ya contáis con que no se rendirá fácilmente y recurrirá a técnicas poco ortodoxas... A ver, que levante la mano quien conociera la existencia de esta secuela...

Mi gran duda es si Bret easton Ellis, el autor de la novela original, habrá recibido algún dinero de esta producción...


Unas rubias muy legales (2009). Ni rastro de Reese Witherspoon, esta vez les seguimos el rastro a sus primas inglesas también adoradoras del color rosa. Su papi es profesor y consigue un trabajo como profesor en una escuela americana hipersupermegapija. en cuanto llegan no tienen otro interés ni otra cosa más importante que hacer que desbancar a la chica popular de su posición privilegiada. También directa a vídeo, como es de ley.



La Guerra de los Mundos 2 (2008). Han vuelto los marcianos, ¡horror! Serie Z directa a vídeo, con efectos digitales chungos y casposos. Lo más destacable de esta peli es que su director y protagonista es un antiguo compañero de Tom Cruise en Rebeldes, aquella película de Francis Ford Coppola en la que se dieron cita chavales que se convertirían, en mayor o menor medida, en ídolos de quinceañeras en los años 80. Y éste es, ni más ni menos, que el mismísimo Ponyboy, el protagonista, C. Thomas Howell, el cual tuvo después la peor carrera de todo el grupo de jovenzuelos, que incluía a Ralph Macchio (Karate Kid), Rob Lowe (Class, Austin Powers 2 y 3), Patrick Swayze (Dirty Dancing, Ghost), Matt Dillon (Crash, Algo pasa con Mary, In & Out), además del propio Cruise. Qué le pasó a la carrera de Howell para acabar haciendo esto es todo un misterio, digno de una película de por sí. Uno no puede más que especular, después de ver semejante truño...



Bambi 2 (2006). Ni siquiera he visto nunca la original, y me vais a matar, e incluso me negareis cualquier autoridad para postear nada sobre cine en el futuro, pero qué quereis que os diga, nunca me llamó la atención. Igual me he perdido una obra maestra quién sabe. Aún así, aquí tenéis esto, para que veáis que no hay nada sagrado y que de todo se puede hacer secuela.



Crueles intenciones 3 (2004). Igual no sabíais que había una segunda parte, pues ahí os encajo la tercera... El argumento, via FilmAffinity es el siguiente:

Jason y Patrick, los dos alumnos más inmorales del Prestridge College, se apuestan seducir y abandonar a dos confiadas compañeras, pero su perverso juego termina en empate. Cassie Merteuil, una mujer fría y calculadora, se convertirá entonces en el trofeo definitivo que les lleve a desempatar. Sin embargo, saben que ahora todo será más complicado para ellos, porque Cassie no es otra de las inocentes alumnas del College, sino una mujer cruel, con fama de manipular a los hombres y de doblegar su voluntad hasta llevarles a límites que ni los dos depravados alumnos podrían imaginar...
Sugerente, ¿a que sí? La única conexión con el original, por lo que se ve, es que el apellido del guionista es Reese, como el nombre de una de las protagonistas de la primera, otra vez Reese Witherspoon.

Pijos aburridos y banales que disertan sobre sexo como si fuera una competición... ¡obsceno! ¡Ojalá pudiera yo!

Sin más, me despido hasta una próxima entrada, que espero no tarde mucho en llegar. Cualquier comentario es bienvenido, así como reseñas de más secuelas desconocidas y totalmente innecesarias que queráis recordar. 

jueves, 8 de marzo de 2012

El Teorema de los Infinitos Monos

Si alguien ahí fuera ha seguido este mi humilde blog, se habrá percatado de que, a pesar del modesto "rediseño", en el banner del título siempre hay un mono aporreando una máquina de escribir. El mono que había en el diseño anterior, es una ilustración de Brian Bolland para el número 25 de la serie de comics Animal Man, titulado "El rompecabezas del mono". En el interior, un mono aparece escribiendo el guión de lo que está pasando en ese mismo momento en el cómic. Es parte del periplo que sigue el protagonista hasta descubrir finalmente que no controla su vida, que no es más que un personaje de cómic creado para entretener a la gente.

Animal Man #25 (1990)
Yo lo leí cuando era apenas un adolescente, y el concepto de un mono tecleando un guión de cómic me pareció muy original, pero no pasé de ahí. Ha sido a lo largo de los años que al releer estos comics (los cuales recomiendo fervientemente su lectura), que he ido descubriendo nuevos detalles que en una primera lectura y a tan temprana edad se me escaparon. Uno de los mejores es descubrir que hay montones de referencias a diferentes áreas del pensamiento, incluídas las matemáticas. Y es que un mono con una máquina de escribir y las matemáticas parecen, a priori, en las antípodas uno con respecto al otro.

La imagen del mono y la máquina de escribir viene de un enunciado matemático muy conocido que reza:
Un mono aporreando una máquina de escribir durante un tiempo infinito podría llegar a escribir cualquier texto dado, como por ejemplo las obras completas de Shakespeare.
Este teorema se usa para ilustrar lo difícil que es intentar abarcar el concepto de infinito. El teorema es cierto, en un tiempo suficientemente grande el mono acabaría por escribir las obras completas de Shakespeare, y las de Cervantes también si hiciera falta, pero la probabilidad de que eso suceda en un intervalo de tiempo tan grande como la edad del Universo es prácticamente nula. ‘Infinito tiempo’ no es ‘mucho tiempo’, sencillamente es… infinito.


Otra variante del teorema afirma que infinitos monos podrían escribir cualquier texto dado en cualquier intervalo de tiempo (no necesariamente infinito). La analogía es la misma. ‘Infinitos monos’ no quiere decir un millón de monos, ni miles de millones, sencillamente quiere decir… infinitos. Los ‘monos’ en realidad son una metáfora de cualquier dispositivo capaz de generar texto aleatoriamente. El teorema se puede generalizar, en el sentido de que cualquier experimento aleatorio podrá producir un determinado resultado siempre que la experiencia se realice tantas veces como sea necesario.

Esta es una explicación sencillita, ideada para los nulos en matemáticas como lo es un servidor de ustedes. pero rastreando un poco, uno se da cuenta de que esta idea está bastante enraizada en la literatura y la cultura popular.

El relato La biblioteca de Babel, de Jorge Luis Borges, describe una biblioteca que contiene todos los libros posibles generados de la permutación de 25 signos en 410 páginas. Entre todos los volúmenes tiene que estar el definitivo, el que contenga la verdad sobre el universo. Por eso los habitantes de la biblioteca consagran su vida a encontrar este libro total. Borges hace referencia explícita a la idea de un mono infinito en su ensayo La biblioteca total, que de alguna manera es precursor de La biblioteca de Babel.

Michael Ende en su famoso libro La historia interminable plasma esta idea en un país de Fantasía, cuyo vigilante es un mono. Sus habitantes, llamados los Antiguos Emperadores, juegan "El juego de la arbitrariedad", en el que lanzan una especie de dados de letras cuyos resultados van compilando. Cada ciertos años surgen palabras, "si se sigue jugando cien años, mil años, cien mil años, con toda probabilidad saldrá una vez, por casualidad, un poema. Y si se juega eternamente tendrán que surgir todos los poemas, todas las historias posibles, y luego todas las historias de historias, incluida ésta en la que precisamente estamos hablando".

En la obra de Tom Stoppard Rosencrantz & Guildenstern están Muertos un personaje dice "Si un millón de monos..." y luego no puede continuar, debido a que el personaje está en Hamlet. Luego, finaliza la frase de manera diferente.

El teorema es también la base de la obra de teatro de un acto de David Ives, llamada Words, words, words, que aparece en su colección All in the Timing. En ella, tres monos, llamados John Milton, Jonathan Swift y Franz Kafka son recluidos en una jaula hasta que escriban Hamlet. Hay un relato corto en tono de humor de R. A. Lafferty llamado Been a Long, Long Time en el cual un ángel es castigado a tener que repasar el texto hasta que en algún futuro distante (después de que un trillón de universos hayan nacido y muerto) los monos produzcan una copia perfecta de una obra de Shakespeare.

Sin embargo, lo más divertido es la aparición de los monos en la cultura popular. Os voy a poner dos ejemplos:

Un episodio de Los Simpsons contiene una escena en la que el señor Burns tiene una de las habitaciones de su mansión llena con mil monos con máquinas de escribir, uno de los cuales es castigado por escribir mal una letra de Historia de dos ciudades de Dickens. Ahí la tenéis:


La traducción no es buena. Debería leer: "fueron los mejores momentos, fueron los pheororn momentos", y decir "¡no tiene sentido!"

En el episodio de Padre de familia El rey ha muerto, aparecen un grupo de monos colaborando en una línea de Romeo y Julieta de Shakespeare en una escena cortada. No aparece en Youtube por cosas de los derechos de autor, pero aquí os dejo un enlace con el episodio completo, por si queréis verlo:
http://www.kewego.es/video/iLyROoaftuDF.html

Por último, unos cuantos enlaces curiosos para que veais más cosillas sobre este concepto y lo popular que es en la web:

The Monkey Shakespeare Simulator: una web que simula monos tecleando al azar buscando probar el teorema.
Parable of the Monkeys: contiene citas literarias que se refieren al teorema de los monos infinitos.
El Teorema de los Monos Infinitos: para aquellos de vosotros que queráis una explicación completa en castellano, con su demostración y todo. Apto sólo para matemáticos.
La biblioteca de Babel: el relato de Borges, para leer online.

martes, 6 de marzo de 2012

Otro Nirvana, ¿es posible?


Hoy os traigo un gran artículo de  Xavi Sancho publicado en El País el 4 de diciembre de 2009, a vueltas con el empobrecimiento general de la industria musical mainstream y el porqué ya no surgen grandes bandas que conquisten el mundo y pervivan en la memoria de los aficionados a un nivel global.

Disfrutad.

El cruce de bandas entre ‘mainstream’ e ‘indie’ ya no existe” (Luke Lewis, ‘NME’)

Kurt Cobain, paradigma de artista minoritario con éxito masivo, es difícilmente repetible. Los grupos comerciales, en cambio, sí se nutren hoy del talento alternativo. Y lo vampirizan. ¿Hay futuro (remunerado) en la música indie?
Kurt Cobain
 
Desde 1992, el premio Mercury distingue al mejor disco del año editado en el Reino Unido. Concedido por un comité de sabios, es saludado como lo mejor que le puede pasar a un grupo. En 1993, Suede se lo llevó con su debut, derrotando por un solo voto a The Auteurs. Suede vendieron más de un millón de copias y cuando se separaron habían colocado 19 temas en el top 40 británico. El disco de The Auteurs llegó al 37, y el último single que editaron fue top 66. El premio era el atajo por el que el público masivo se acercaba a lo alternativo.

Este año, el Mercury lo ha ganado una chica llamada Speech Debelle con un álbum titulado Speech therapy. ¿Les suena? A sus compatriotas, tampoco. El disco no ha pasado del puesto 60 y a su concierto de Sheffield durante la gira de celebración del galardón acudieron 50 personas. “El cruce de bandas entre indie [minoritario] y mainstream [comercial] ya no existe. Era muy placentero ver a tu banda indie compartir programa de televisión con alguna megaestrella. Eso ya no sucede y es una desgracia, sobre todo para Speech Debelle”, comenta el periodista del semanario musical británico New Musical Express Luke Lewis.

“Hoy es imposible tender una emboscada al mainstream”, comenta Javier Liñán, de El Volcán Música y el hombre que llevó a Los Planetas a RCA, al respecto del hecho de que la única forma de calibrar hoy la repercusión de una banda indie sea contra sus amigos en Myspace. “En los ochenta podías meter a tu grupo en rotación en la radiofórmula, pero desde la llegada de cosas como Kiss FM es imposible. Desde los medios masivos se ha dejado de apoyar músicas que no sean las preeminentes. En España ha habido éxitos relativos, como los de Russian Red o Vetusta Morla, pero su influencia ha sido muy limitada”.

Los grandes sellos, que en los noventa fichaban bandas indies como animales de compañía y esperaban que alguna les hiciera “un Nirvana”, hoy ya no fichan ni a la señora de la limpieza. Las bandas indies asumen hoy que en esa liga no tienen nada que hacer. “Bueno, eso los indies en el sentido clásico del tema, los que poseen unos principios de independencia y nula vocación por trascender”, sentencia Liñán.

Esta década nos ha dado una nueva estirpe de indies que sueñan con estadios. Desde Coldplay
hasta The Killers. Un perfil de músico surgido en la independencia y pronto asimilado por el mainstream, pero no porque le haya cortado las alas y le haya borrado las credenciales underground, sino porque ellos también quieren ir a África y enseñarle al mundo una canción. “Años atrás hubiese sido impensable que bandas de la portada del NME estuviesen influenciadas por U2 o Bruce Springsteen”, comenta Andy East, antiguo presidente del sindicato de productores musicales del Reino Unido y director del curso de management y desarrollo artístico del London Collage Of Music. “Hoy podría entenderse como consecuencia lógica de un ciclo, pero creo que tiene mucho más que ver con el hecho de que estas estrellas clásicas se han introducido en el ideario alternativo actuando en Glastonbury, por ejemplo, y dándose a conocer a las nuevas generaciones”.

El mismo trayecto se ha recorrido a la inversa. Mucho alternativo ha caído en las redes de Beyoncé, Gwen Stefani o Rihanna. El pop masivo ha sabido surtirse de talento supuestamente underground, dotándole de un buen arsenal de valores a la moda que han desembocado en hechos impensables, como que Crazy in love, de Beyoncé, sea nombrada mejor canción de la década por el NME. Sobre esto Gerardo Cartón, de PIAS, aclara que “Madonna y Christina Aguilera no quieren ser indies ni hartas de anfetas. Sólo se aprovechan de su talento. No aguanto a esos grupos alternativos que quieren ser mainstream. Valoro a una superestrella del pop que, pudiendo hacer basura, se rodea de gente con talento para hacer discazos, como los de Madonna, Lilly Allen, Mika o el último de Britney. Mejor eso que unos Coldplay pretenciosos acudiendo a Brian Eno para acabar haciendo un disco de puro AOR”. Stuart Price ha sido colaborador de Madonna, Linda Perry ha escrito para Gwen Stefani y hasta el tipo de The Bravery es autor del single de Shakira. Pocos fans de Maddie escuchan Les Rythmes Digitales, a Perry nadie con sus capacidades mentales intactas le ha pedido que reúna a 4 Non Blondes, y si a alguien se le ocurre abrir un grupo de Facebook pidiendo el retorno de The Bravery, se le debería juzgar en La Haya. La culpa la tiene Kurt Cobain, y las únicas que lo pueden remediar son las marcas. Esta frase podría inspirar lo que el periodista Charlie Brooker denomina un bukkakke satánico, pero hay ciertos agentes de todo esto que no la encuentran tan descabellada. Cartón admite que, al poner de moda lo indie, Nirvana hicieron que cualquiera pensara que merecía estar en la MTV”. Por eso la MTV se pasó a hacer programas cuyo guión parecía sacado de un artículo de la revista Bravo
 
El sustento de lo alternativo viene del directo y muchos promotores no contratan grupos sin disco. Por eso es más que legítimo buscar fuentes atípicas de ingresos. Alerta: entramos en fase mercadotecnia. Románticos y asiduos a foros indies, pasen a la sección de deportes. “En cualquier aventura financiera, la sincronización lo es todo. Para los que escriben canciones, incluso más”, comenta Andy East. “La pérdida de ventas se subsana colocando temas en anuncios, bandas sonoras o con el patrocinio de una firma”. Hervé Locatelli, director de marketing para España y Portugal de Levi’s, una firma asociada a la música, plataforma de lanzamiento de muchas bandas y protagonista inesperado en todo este embrollo, sabe que trabajar con Beyoncé da repercusión, pero apoyar nuevas bandas que nadie va a conocer jamás ofrece un retorno más complicado de calibrar, pero con más pedigrí. Algo así como esas revistas que venden tres ejemplares y llegaban llenas de anuncios de moda de lujo. “Toda la música en nuestra web procede de bandas emergentes. Vienen a nosotros o vamos a buscarlas. De hecho, a veces es nuestro propio staff el que nos sugiere grupos, desde los dependientes hasta los modelos, gente de 20 años que viaja por el mundo y desarrolla un gusto ecléctico increíble. Muchas veces no hay diseño detrás de todo esto, como es el caso de Josh Breed, la imagen de nuestras tres últimas campañas y a quien descubrimos siendo cantante de una banda indie. Ha tocado en nuestros festivales y su banda aparece en nuestra web, logrando doblar el número de fans en cuestión de meses”. En el futuro, el underground se significará por las multinacionales textiles y el mainstream se expresará a través del talento indie. Cuando apareció Kurt Cobain con su jersey a rayas y sus cheerleaders en la MTV, ni el más visionario hubiese previsto semejante escenario.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Top Ten Discoteca de los ´80

Bienvenidos a un nuevo post a vueltas con aquella maravillosa (para algunos) década de los ´80. Esta vez me voy a centrar en un repaso a la música discotequera de la época, caracterizada por la novedad de los sintetizadores y la ausencia de guitarras, sustituyéndose el típico riff de guitarra del rock por un riff de teclado de órgano electrónico, que hacía que cada niño de aquellos tiempos se comprara un organillo casio para intentar tener la ilusión de que podíamos ser músicos nosotros también. Éramos demasiado pequeños para que nos gustara el punk, la auténtica música de "hágalo usted mismo". 


La década en la música discotequera está dominada por un país mediterráneo, Italia. Al igual que ya hicieran con el cine del oeste creando el spaghetti western, nuestros vecinos del Mediterráneo hicieron suya la música de sintetizadores creando su propio estilo de música de baile, también llamado spaghetti o italo-dance. Más tarde se contagiaría al resto de Europa. Pero vayamos sin más dilación a repasar mi particular lista Top Ten, elaborada en forma cronológica - no había modo de decidirme por el orden en el cual mencionar los temas así que tiré de sabiduría salomónica y me decanté por la cronología.


10- Pino D´angio y su famosísimo Ma Quale Idea - versión española: Qué Idea, 1980. La gente que me conoce sabe que soy único para acordarme de trivialidades y cosas que veo por ahí de cualquier manera y nunca se me olvidan. Pues bien, ahí va otro clavo en mi ataúd: el disco al que pertenece esta canción fue publicado en 1981, así que durante los primeros ´80 una cassette de las antiguas rondaba por mi casa, con una de aquéllas cajas antiguas con plástico negro y la carátula tenía un gran Mickey Mouse impreso. Supongo que sería de mis hermanas mayores, pero creo que no la escuchaban tanto como lo hacían con las de Miguel Bosé. Bueno, entrando en materia, Pino D´angio, napolitano él, ha sido todo un hombre orquesta: cantante, compositor de temas para gente como Mina o el citado Bosé, ha presentado programas de tv, de radio, ha hecho monólogos, ha producido temas de música tecno en los ´90... y tenía ese toque macarrilla italiano que mola, y es que Nápoles es Nápoles...

La canción es una especie de Funky-rap, y las letras salían de su garganta entre las caladas que le daba a su cigarrillo... Me cae simpático este tipo, no lo negaré...



9- Trans-x, Living on Video, 1981. Aquí nos encontramos a dos canadienses haciendo de pioneros del tecno, ya se empezaba a jugar con la ambigüedad sexual, aunque los maquillajes masculinos se vieran un poco más adelante. Y si no, vean el nombre del grupo, para más señas... También encontramos dos de las obsesiones principales de la época en este mismo video: el rollito futurista y la moda más actual (de entonces...). En cuanto a lo primero, decir que la tecnología audiovisual era aún bastante reciente, y a la vez lo suficientemente fuera del alcance del ciudadano de a pie como para que tuviera un halo de misticismo y misterio que resultaba bastante atractivo. Aún éramos lo bastante ingenuos como para pensar que el futuro estaba aquí si poníamos unos cuantos monitores juntos, con gente moviéndose ajena a la cámara que grababa, moviéndose como auténticos robots de mentirijillas mientras visten plastiquitos con brillitos, manipulando unos cuantos diales. Es difícil de pensar hoy en día en nuestra era digital el impacto que suponía todo esto en la gente, baste recordar un par de películas a vueltas con los ordenadores (en aquel entonces en España aún se les llamaba computadoras - como en el resto del mundo hispanoparlante, por cierto). En Juegos de Guerra, un chaval usaba una cosa rara llamada internet y está a punto de montar una III Guerra Mundial desde su habitación sin saberlo, y en La Mujer Explosiva, unos adolescentes creaban una supermujer con su ordenador. ¡Ay, aquellos ´80!

Y en cuanto a la moda, mejor véanlo ustedes mismos...



8- The Twins, Face to Face, 1982. Una canción muy parecida a la anterior en cuanto al "riff" de sintetizador que dominaba en el estribillo, que solía repetirse una y otra vez en estas canciones, un molesto sonido agudo extrañamente pegadizo que se quedaba en la cabeza durante días y días sin que pudieras evitarlo. En esta ocasión son una pareja de alemanes vestidos de invitados a mi primera comunión, con unas coreografías de lo más espectaculares...

 


7- Bandolero, París Latino, 1983. Antes incluso de que España se adhiriera a la Unión Europea - entonces conocida como CEE - tres años después, ya se promovía la unión entre los pueblos. Un gran ejemplo fue esta canción, primer ejemplo de italo-dance en esta lista desde el número 10 de Pino D´angio. El estribillo está en español, y el rapeo del "bandolero" este alterna el inglés y el francés. Seguimos con la tónica habitual: sintetizadores, un cuerpo de baile a un lado, una go-gó al otro con alarmante parecido a Tamara Seisdedos (haced click en el nombre aquéllos que no la conocéis si sois de fuera de España, o mirad el post Grandes Éxitos Basuriles), mucha bombilla dorada detrás, y poco movimiento de cámara. Es tan kitsch, que es una de mis favoritas en esta lista...

 


6- Ryan Paris, Dolce Vita, 1983. Otro italiano con nombre inglés, para eso del mercado internacional. Fabio Roscioli, un romano de 30 años, llegó hasta el número cinco y esto le valió ser invitado dos veces al legendario programa Top of the Pops de la tv inglesa, y no sólo una sino dos veces. Ahí se acabó la leyenda de Ryan Paris, pero quien mas quien menos ha escuchado el temita. Para mi gusto, cutre y adocenado, lo m´s soso de esta lista, que ni siquiera el vídeo es hortera ni ná. Lo que hay que ver...



5- Silver Pozzoli, Around my Dream, 1984. Más italo-dance, más estribillo contínuo, sintetizadores por todos lados y letras en inglés. Uno se da cuenta de que la canción es italiana, y no sé por qué... No hay más que añadir, salvo el hecho de que una vez que la escuchas no puedes dejar de repetir el estribillo en la cabeza durante horas. Debe de haber experimentos científicos detrás de todas estas canciones, si no, no se explica...

 


4- Sandy Marton, People from Ibiza, 1984. Desde el otro lado del telón de acero nos llega Aleksandar Marton, desde la entonces república yugoslava de Croacia. Me lo imagino escapando del ejército rojo con las melenas y la ropa blanca holgada con un sólo pensamiento en la cabeza: voy a disfrutar de la vida y a no ser productivo para darle por culo al régimen estalinista. Entendió que había que ir a Ibiza, que por aquel entonces parecía estar ya dejando de ser hippy para empezar a pasarse al hedonismo de hoy en día. Una especie de protocultura house se iba formando en la isla, y la canción parece más un himno a lo pip que se lo pasaba todo el mundo y lo guays que eran en la isla...

 


3- Spagna, Easy Lady, 1986. El canto de cisne del italo-dance. Esta chica con el nombre de nuestro país triunfó durante el final de la década con canciones como esta. Primero solíamos oír un solo de teclado que se repetía bastantes veces, y más adelante llegaba ella con su pelo rubio estrellado y soltaba su estribillo pegadizo. Vamos asistiendo a la evolución de los sintetizadores, con nuevos sonidos añadidos al molesto pitido repetitivo de los primeros tiempos.

                          

2- Modern Talking, Brother Louie, 1986. Si esta fuera una lista en condiciones y no cronológica, ocuparía claramente el número uno. Por todo, por su estilismo con esos trajes anchos, esos pantalones por los sobacos, ese estilismo de mujer en el pelo, el brillo en los labios, un rubio y un moreno cual hermanos zipi y zape, su teclado más tarareable incluso que su estribillo, y una cosa por encima de todas ellas: el hecho de que si uno cierra los ojos, juraría estar escuchndo a una mujer. Estos alemanes lo petaron de nuevo a finales de los 90 sacando un recopilatorio con remixes de sus viejos éxitos y esta vez sí, los tuve que sufrir en mis carnes, ya que ahora sí que tenía edad para salir...



1- Fancy, Flames of Love, 1988. Las cosas estaban cambiando. Las canciones se aceleraban, los ritmos eran más rápidos, sin embargo conseguir un hit se iba haciendo más difícil, ya que la música de baile electrónica se iba quedando arrinconada y ya no era de todos los públicos sino más bien de fiesteros sin remedio. Seguimos dependiendo de un estribillo para formar una canción entera.

 


Y hasta aquí hemos llegado. Los sintetizadores dominaron toda la época, pero, al igual que los dinosaurios, gigantes imponentes, sucumbieron ante los minúsculos mamíferos primitivos, los sintetizadores caerían en el desuso ante un pequeño pero poderoso nuevo enemigo: el sampler. Sin embrago, algo debe de ser dicho en favor de todas estas canciones, y es el hecho de que cada una es obra original, y no un corta-pega descarado, y no miro a nadie, Black Eyed Peas...

............................................................................................................................

Post Data: ¿cuanto hace que no veis una de esas guitarras con teclado?

domingo, 4 de diciembre de 2011

Escenas eliminadas

Todos nosotros sabemos, o al menos entrevemos, que al acometer cualquier producto cultural, ya sea literatura, cine, música o comic, debemos de seleccionar. No todo lo que se nos ocurre ha de entrar necesariamente en el producto final. Al creador le compete corregir, pulir su obra. Y más en el caso del cine, de las formas artísticas quizá la más orientada al beneficio económico o, mejor dicho, la que más injerencias por parte del mercado está expuesta a sufrir, mediante las imposiciones de productores, o de metraje para que no se pase o llegue a las dos horas preceptivas, cambios de guión de última hora, etc etc...

Todos los grandes proyectos cinematográficos tienen sus escenas eliminadas. Desde que llegó al mercado el formato DVD nos hemos acostumbrado a poder verlas, e incluso se han rodado escenas en el mismo rodaje de la película sólo para su inclusión como extras en el DVD, o para fabricar cada x tiempo una nueva versión del director supuestamente definitiva (en inglés Director´s Cut), o versiones extendidas de la misma obra.

Desde la aparición de Youtube, se han puesto a nuestro alcance muchísimas escenas eliminadas de películas históricas anteriores a esta época de internet, archivos digitales y P2P. Es toda una mina para el arqueólogo cinematográfico, para el aficionado sin más, o para el auténtico freak que algunos llevamos dentro. A continuación presento algunas escenas eliminadas de grandes películas, o de películas blockbuster, que he encontrado por ahí en un rato de éstos míos tonteando por la Red.

1- Tony Montana (Al Pacino) le declara su amor a su compañero de correrías Manny Ribera (Steven Bauer) durante su estancia en el campo de refugiados cubanos al principio de la mítica El precio del poder, más conocida últimamente en España por su título original, Scarface. Para lo que dura esta escena, bien podrían haberla incluído en el montaje original, es muy divertida y una buena muestra del carácter de este tipo de personas y de la clase de sentido del humor que poseen.

                    


2- Muchas veces, el trabajo de un actor ni siquiera se ve reflejado en el resultado final. Éste fue el caso de la participación de Mickey Rourke en el film La delgada línea roja de Terrence Malick, un proyecto realizado en 1998, justo en la época en que el bueno de Mickey iba poco a poco saliendo del largo túnel en el que caminó durante casi una década y que le alejó del estrellato que merecidamente logró durante los años ´80. Su única escena en la película se quedó en la mesa de montaje y no apareció en la versión estrenada en cines, aunque luego fue recuperada en las ediciones en DVD.

                     



3- Este caso es un caso especial. Esta escena de la adaptación al cine del superhéroe más famoso de los comics Marvel, Spiderman. Un año antes de su estreno, recuerdo que la ví siendo utilizada como trailer antes de otra película que fui a ver (no me acuerdo cuál) y me pareció genial. Recuerdo que pensé "¡por fin tenemos a Spiderman en imagen real como Dios manda y la escena encima es una gran idea!". En esta escena, un helicóptero escapa por Nueva York con unos criminales dentro. Cuando creen que van a escapar, quedan atrapados en una gigantesca telaraña colocada entre las Torres Gemelas por nuestro amistoso vecino Spiderman. En el tiempo transcurrido entre la visión de este trailer y el estreno de la película en 2002, el mundo cambió. Al Qaeda destruyó las Torres Gemelas el 9 de septiembre de 2001, y los productores decidieron no incluirla en el montaje final, debido al trauma que supuso tan dramático acontecimiento. Supongo que, al no ser americano no entiendo por qué decidieron eliminarla, creo que ver las Torres Gemelas en una película no debería hacer daño a nadie, pero ya digo que no lo soy. En su momento no entendí el por qué y me enfadó bastante, ahora pasados los años y habiendo madurado un poco, veo lo majadero de mi indignación y respeto lo que se hizo. Al fin y al cabo, está a nuestra disposición en internet, y eliminarla no cambió gran cosa el resultado final, y si eliminarla sirvió para no provocar el sufrimiento de millones de personas, bien hecho.



4- Aquí os pongo una escena eliminada de una de las mayores películas de culto que conozco, La vida de Brian, sátira sobre los Santos Evangelios y la vida de Jesucristo que realizó el grupo de cómicos inglés Monty Python allá por 1979. No sé la cantidad de veces que puedo haber visto esta película, unas 20 veces por lo menos, especialmente en mis años de instituto. Pues bien, siempre que la ví, había un gag que me pareció que no venía a cuento y no me producía mucha risa. ¿Recordáis a Brian en la cruz y la cantidad de veces que puede ser salvado y que al final no se concretan? Una de ellas consistía en un escuadrón suicida judío que, como su propio nombre indica, acaba suicidándose y muriendo allí mismo delante de él. En el montaje que todos hemos visto, se queda en un simple chiste, un juego de palabras. Sin embargo, Terry Jones, el director, eliminó una escena anterior en donde aparecía este escuadrón suicida, y se veía que eran judíos nazis, cuyo símbolo mezclaba una esvástica con una estrella de David. Supongo que aquí pudo haber algún caso de probable autocensura, ¿os imagináis lo que podría haberse montado si se llega a estrenar con esta escena en los cines de todo el mundo?

                     


5- Vamos con una mucho más reciente. En esta escena eliminada de 28 días después, el protagonista que acaba de despertar de un coma, aún no ha asimilado el cambio que ha sufrido el mundo debido a la plaga de zombis que lo ha infectado. Uno de sus compañeros de fatigas (que no durará mucho en la película y cuyo actor podría haberse sentido igual que Mickey Rourke en La delgada línea roja, ya que su trabajo se vio reducido a la mínima expresión), reflexiona sobre la vida y la muerte, y cómo lo que tenía valor anteriormente, ya no tiene sentido al estar rodeados de muerte por todos lados.



6- Star Wars cambió el concepto del cine. Fue la primera saga cinematográfica en crear fanáticos o frikis como los conocemos hoy, la primera en hacer rico a su creador a base de merchandising, y una fuente constante de escenas eliminadas del producto final. Aquí os presento una breve escena de Han y Leia durante su estancia como fugitivos en la ciudad minera de Lando Calrissian, donde profundizan en su amor. ¿Por qué se eliminó? No tengo ni idea, supongo que habría que recortar por algún lado y decidieron que era redundante...


Y para terminar, una escena que introducía una subtrama romántica en Star Wars: Una nueva esperanza, que al final no vio la luz:



sábado, 12 de noviembre de 2011

Adiós, ´Smokin´ Joe...

Frazier en su época dorada
Señoras, señores, se nos están muriendo todos los mitos. Es ley de vida, todo se acaba, no somos nadie, y así podríamos seguir una a una citando frases comunes que nos sirven para atenuar el horror primordial que nos provoca el darnos cuenta de que en un momento dado dejaremos de existir. No solemos enfrentarnos a la muerte a diario, ni siquiera solemos reparar en el pasar del tiempo en nuestro día a día. Sin embargo, todo esto nos golpea bruscamente cuando leemos en las noticias que alguien a quien admiramos nos ha dejado. Si este alguien resulta que ha quedado anclado en un momento histórico concreto, si además fue protagonista de una de las rivalidades más grandes en la historia del deporte en una época en la que no existían los medios de comunicación que tenemos ahora y la televisión convertía en dioses modernos a según qué personajes, uno de repente siente un pequeño vacío en su interior difícil de explicar.

Esta introducción tan enrevesada intenta expresar el vacío que uno siente ante la muerte de ´Smokin´ Joe Frazier, ex-campeón de los pesos pesados, que se ganó un sitio en el Olimpo del boxeo al ser el primer luchador que consiguió tumbar al legendario Muhammad Alí, considerado como el mejor púgil en la historia del boxeo. La leyenda cuenta que el apodo Smokin´ le vino de la intensidad con la que se entrenaba, que casi hacía que saliera humo de sus guantes y del saco que golpeaba.



Su rivalidad fue legendaria. A un lado del ring, teníamos a Alí, el Carisma, fanfarrón, bocazas, tan rápidos sus golpes como su lengua, la polémica. Rebelde hasta la médula, se convirtió a la religión musulmana y estuvo a punto de ir a la cárcel al negarse a realizar el servicio militar en la guerra de Vietnam, motivo por el cual se le retiró la licencia para boxear, por lo que perdió su título de campeón mundial de los pesos pesados. Frente a él, Frazier, un tipo mucho más discreto, callado, hablaba con los puños. En sus estilos de lucha también eran muy diferentes. Alí era el estilo, la clase, un peso pesado increíblemente ágil, que en la pista se movía como un peso ligero. Frazier se abalanzaba sobre los rivales, descargando golpes con la cabeza hacia adelante, embistiendo como un toro.

En sus últimos años
Frazier se hizo con el título mundial mientras Alí estaba suspendido por su negativa a ir a la guerra de Vietnam, por lo que creía que su condición de campeón no estaba verdaderamente legitimada si no vencía a Alí en combate. Para ello, elevó una solicitud formal al entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, solicitando que se le retirara el castigo y poder enfrentarse a Alí defendiendo su condición de campeón mundial de los pesos pesados. 

El 8 de marzo de 1971 en el Madison Square Garden de Nueva York se libró así el primer combate entre Frazier y Ali, el cual fue denominado como "La pelea del siglo"; Ali hizo gala de sus mejores golpes pero Frazier logró neutralizarlo, en medio de la enorme expectación de los aficionados. Frazier llegó a tumbar a Ali y fue superior durante la mayor parte del combate, siendo el ganador por puntos en decisión unánime del jurado.

Éste fue el punto más álgido en su laureada carrera, un enorme luchador que tuvo la -¿mala?- suerte de coincidir con el mejor de todos los tiempos, junto al cual y a otro gigante llamado George Foreman, escribió las mejores páginas en la historia del boxeo. Consiguió en este combate vencer al hasta entonces invicto Alí, aunque este le derrotó dos veces más, la última de las cuales fue en la famosa velada conocida como "Thrilla in Manila". Este combate está considerado como uno de los mejores y más salvajes en la historia del boxeo.

Póster promocional de la segunda pelea entre Alí y Frazier, el 28 de enero de 1974, en el Madison Square Garden, donde Alí obtuvo la revancha de su derrota anterior.
El combate terminó con otro triunfo para Alí por retiro de Frazier después del décimo cuarto asalto, tras una pelea donde Frazier (ya con un ojo lesionado y otro ensangrentado) luchaba casi a ciegas tras una monumental paliza de Ali, quien hizo volar el protector dental de Frazier hacia las tribunas. La lucha de Manila acabó cuando Eddie Futch, el entrenador de Frazier, paró la lucha al notar que su pupilo tenía graves lesiones en el rostro y estaba balbuceando incoherencias. El propio Muhammad Alí sufrió duramente con los golpes de Frazier y estaba cerca del límite de sus fuerzas al cesar la pelea, al extremo de gritar a sus asistentes para que le quitaran los guantes al fin de la lucha. Años después Ali reconocería que por los golpes de Frazier "en ese combate vi la muerte muy de cerca".

Otro de sus grandes rivales fue George Foreman -vaya tres patas para un banco- contra quien perdió el título mundial en 1973, y tras otro combate -y derrota- contra él en 1976, decidió colgar los guantes. Volvió fugazmente en 1981 contra Floyd Cummings, contra el que quedó en tablas. Su registro acabó en 32 victorias de 37 combates, 27 de ellas por KO; 4 derrotas (las dos contra Alí y las dos contra Foreman), y un empate. Además del título mundial de los pesados, como boxeador amateur también ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1964 en Tokyo.No está nada mal para aquél chaval de 16 años aprendiz de carnicero que comenzó a entrenar en boxeo como medio para no engordar...

En sus últimos años había perdido toda la fortuna que ganó con sus combates. Alquiló un modesto piso en la segunda planta de un gimnasio en una zona humilde de Philadelphia donde entrenaba a chicos jóvenes deseosos de seguir sus pasos. En octubre de 2011 su asesor personal, Leslie Wolff, anunció que Frazier había sido diagnosticado con cáncer de hígado con pocas posibilidades de sobrevivir. Durante sus últimos meses de vida estuvo recluído en un hogar para enfermos terminales en Philadelphia. Frazier falleció el pasado 7 de noviembre a la edad de 67 a causa de dicho cáncer.

En una ocasión comentó que había dividido la medalla de oro que consiguió en los Juegos de Tokyo en 11 partes, una por cada hijo que tuvo. Después de 47 años, al fin ha podido unirse de nuevo. Uno no puede dejar de pensar en la poco sutil metáfora de lucha que representan los boxeadores, ganándose un hueco en esta vida a base de levantarse a pesar de los golpes. De orígenes humildes, alcanzó la gloria, la fama y el dinero para luego volver a caer en el olvido y la pobreza. Pero, señor Frazier, como decimos por aquí, "que le quiten lo bailao". Hasta siempre.


A continuación, unos cuantos vídeos, por este orden: el KO de Frazier a Alí:



 los mejores momentos de Thrilla in Manila:



y el Frazier cinematográfico interpretado por James Toney en el biopic Alí, gran película sobre la carrera de Muhammad Alí, interpretado por Will Smith:


En Youtube es muy fácil encontrar las peleas de Frazier contra Alí completas o divididas en partes. Una gozada.



jueves, 18 de agosto de 2011

Aquellos malditos años 80

Llevamos algún tiempo con un cierto revival de los años 80, aquellos años infames para el mundo en todos los sentidos, política, cine, música, estilismo... Un amigo me decía hace años: "cómo molan los 80..." Pues bien, en este y futuros posts voy a centrarme en darle caña a estos años sobrevalorados por aquellos que fueron adolescentes en la época y bastante denostados por muchos que somos lo bastante mayores para acordarnos de ellos pero lo bastante jóvenes como para, gracias a Dios, haber pasado de puntillas por esta década.

En esta entrega voy a centrarme en algunos de los ídolos musicales de la época, que exceptuando uno de ellos que empezó de una manera y ha sabido adaptarse cual camaleón durante los años siguientes y sobrevivir en los escenarios, exceptuando a este, decía, todos los demás murieron artísticamente hablando en esos años. Por este motivo no voy a hablar de auténticos iconos que también triunfaron en esta década como Madonna, Prince o Michael Jackson, me centraré en aquéllos que brillaron sólo y exclusivamente en este período.

Los recuerdos son algo muy subjetivo, que dependen de la edad o momento vital en que nos encontramos cuando vivimos cada situación, y que además nuestro cerebro va transformando conforme avanza el tiempo, casi siempre haciéndolos más entrañables hasta desvirtuarlos por completo. Hoy voy a demostrar que, sí, fui un niño feliz en la década infame y poseo grandes recuerdos edulcorados por la edad, pero a su vez tenía hermanas mayores adolescentes que me hicieron disfrutar con todos los éxitos pop del momento. Hablando de traumas infantiles, puede que mi aversión por el pop más blandito y la música ligera venga de aquí... hermanitas, nunca os lo agradeceré lo suficiente. Y si pensábais que ahora la música está mal, es porque no os habéis parado a escuchar lo que se hacía hace 25 o 30 años...

Miguel Bosé

Figura capital del star system español desde casi mi nacimiento, lo cual dice mucho del show business patrio. El tipo este va camino de un récord, más de 30 años sin salir del armario. Su sustituto natural fue un colega de Ramoncín, Alejandro Sanz (a.k.a. Alejandro Magno). Aquí un ejemplo de cuando empezaba en la música, como ídolo de adolescentes que se oponían a sus madres y no buscaban el clásico macho ibérico...




Wham!

O los orígenes como sex symbol de George Michael. Las niñas debían de estar ciegas, se olía a millones de km que estos tíos no estaban interesados en lo más mínimo en casarse con ellas. Todo un estallido de color y glamour, ritmos pegadizos con las tribulaciones típicas de un adolescente, música que más allá de recordar una época y unos momentos en la vida de cada uno, no va más allá de la pura nostalgia. Auí los tenemos desatados interpretando su mayor éxito antes de separarse, Wake me up before you go-go, que al traducirlo sería algo así como Despiértame antes de irte-irte. Pura poesía.



¡Huyuyuy, las manos quietas George! ¡Que nos ven las fans!


Duran Duran y Spandau Ballet

Los abuelos de Tokyo Hotel. Eran tope modernos con sus peinados rompedores, su ropa enooorme y su música que... ¿alguien se acuerda de su música? También fueron predecesores de la rivalidad Oasis-Blur, aunque les unían más cosas de las que les separaban y si no, vean, vean...

A ver, ¿quién es quién? Una pista: Spandau Ballet vestían más como señoras mayores y a Duran Duran les iban los tintes...

En cuanto a su sonido, prescinden casi por completo de guitarras, baterías y bajos. Casi todo era electrónico, las primitivas cajas de ritmos y sintetizadores. Hubo grupos rompedores en este tipo de música, pero esta gente fueron las boy bands de los 80 en Gran Bretaña, así que fueron meramente una herramienta de las discográficas para su público adolescente. Lógicamente, cuando crecieron estos chicos y también su público, su existencia como bandas no tuvo razón de ser. Últimamente creo que los Spandau Ballet se unieron de nuevo para una gira. Seguramente para tocar en las verbenas de los pueblos británicos, como Fórmula V...








Boy George and the Culture Club

Este tipo era más underground que los anteriores, digno representante de los New Romantics, pero lo pongo como hijo de su época que fue. Abiertamente homosexual, cuando era pequeño realmente pensé que era una mujer, y pensaba  ¿¡pero por qué se llama Boy!? Si buscáis imágenes de él vereis que en el revival actual ochentero en cuanto a moda, se han cogido muchas cosas de las que se ponía este tipo. Un visionario, vamos (vio nada menos que 20 y pico años en el futuro...) Ni un instrumento musical, sólo caja de ritmos y sintetizadores, aunque eso sí, todavía no se había extendido el uso de samples, así que la música era original 100%...

Joer, a ver si me he equivocado... ¿;Ésta no es Alaska?


A continuación tenéis su mayor éxito, el tema Karma Chameleon, bastante recurrente en las cadenas de radio musicales tipo M-80 o Kiss FM. Muy happy, muy pasteloso, no apto para diabéticos. Ahora, eso sí, muy modernos ellos, con sus pintura, su ropa trendy y sus complementos. Como queriendo tapar el sonido de su música con su aspecto provocador. Sí señores, Lady Gaga no es la primera en utilizar esta maniobra de distracción...





Milli Vanilli

Estos tipos querían ser la versión negra de Wham!, pero sólo resultaron ser la versión tramposa y fraudulenta. Se les descubrió haciendo trampa, ya que los que ponían la cara y la carne eran dos top models y los que cantaban eran otros más feos. Fue un escandalazo en la época, los auténticos cantantes salieron al mercado como The Real Milli Vanilli (Los auténticos Milli Vanilli), y los falsos quisieron seguir cantando ellos, pero la gente ya no picó más. Un tiempo después, uno de ellos la palmó de sobredosis. Años más tarde me acordé de ellos en dos ocasiones: una en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 cuando se corrió la voz de que la preciosa niña que cantaba en la ceremonia de inauguración hacía playback de la voz de una niña fea y gordita. Otra, en uno de los mejores y más guarros gags de la película Bruno, de Sacha Baron Cohen.

Eso, eso, tápate, bonico...
Aquí los muestro haciendo lo que mejor sabían hacer, sus posturitas cool moviendo la boca como si cantaran...




Vanilla Ice


Al final de la década y principios de los 90 surgió el rapero que más ha vendido en la historia... ¡y era blanco! No, no es Eminem. Es Vanilla Ice, un tipo sin vergüenza ni talento que sampleó a los Queen, concretamente el famoso bajo de su tema Under Pressure, y lo petó con su tema Ice Ice Baby. Estuvo un par de años en candelero, canción con las tortugas ninja incluída, y después desapareció como llegó. Al menos ha dado para uno de los mejores gags de las pelis de Austin Powers, cuando aparece criogenizado en la misma sala donde descongelan a Austin.

Esa pelambrera de rapero New Romantic no pega con los tiroteos del ghetto...

He aquí el prodigio musical que le hizo millonario de la noche a la mañana. A unos les toca la lotería, otros entran en un reality musical en el momento justo, otros hacen un tema patético que cae en gracia...


Lo mejor de este tipo es que 20 años después... pidió perdón. Sí, señores, aquí está el vídeo donde públicamente se disculpa. Tiene pinta de ser una coña marinera, una campaña publicitaria o un gag televisivo. De cualquier manera, es divertido...



Para los jovencitos despistaos que no los vivieron: ÉSTOS eran los verdaderos años 80, no lo que enseñan en las tiendas de moda, en los vídeos de Rihanna (que dentro de 20 años merecerán una entrada como ésta en algún blog). Y sí, en los 80 también hubo cosas buenas, pero hijos míos, sólo sé escribir acerca de lo malo, es muuuucho más divertido.

En futuras entregas seguiré descargando bilis y mala leche para devolver los años 80 al ghetto cultural del que nunca debieron haber salido. Forma parte de la terapia de mi psiquiatra, el dortó Grijander para exorcizar traumas infantiles.