Vamos de obituario en obituario. Si mi último post iba dedicado al fallecido Peter Falk, intérprete entre otros trabajos de la serie Colombo, ahora doy mi particular adiós a una leyenda de los comics que forma parte del Will Eisner Comic Book Hall of Fame, el gran Gene Colan.
Gene Colan jugueteando con una criatura de la noche. Y es que los vampiros (concretamente el más grande de todos) marcarían su carrera...
Colan fue uno de los más grandes artistas de la historia del comic-book americano, y uno de los artífices de la llamada "edad de plata" - Silver Age en inglés -, época que data desde los últimos años 50 hasta principios de los 70. Para que os hagáis una idea, es la época del nacimiento de Marvel Comics y de casi todos sus personajes estrella: Spiderman, Los 4 Fantásticos, Hulk, Thor, Daredevil... La revolución de Marvel Comics estuvo liderada por Stan Lee y Jack Kirby, quienes crearon la gran mayoría de estos personajes, añadiendo debilidades y problemas mundanos a los superhéroes, haciéndolos más humanos permitiendo que el lector se identificara con ellos, consiguiendo de esta manera cambiar para siempre la industria del comic de superhéroes y colocando a éstos como el género predominante desde entonces en el comic americano.
Su competidora, DC Comics - propietaria de Batman, Superman, Wonder Woman o Green Lantern -, como respuesta al boom de Marvel, creó el concepto de cruces entre distintos universos que formaban el multiverso DC. Así, mediante cruces de dimensiones, juntó en las mismas aventuras a las versiones modernas de sus héroes con sus contrapartidas originales de los años 40. Este concepto les ayudó a asimilar a todos los personajes que iban adquiriendo con el paso de los años de diferentes compañías mediante la compra de editoriales en quiebra o al ganar pleitos por plagio, colocando a cada grupo de nuevos personajes en un universo diferente para seguir narrando sus aventuras y en alguna ocasión, cruzarse con los héroes importantes de la editorial sin interferir en sus mundos ni en el status quo de éstos.
Durante esta edad de plata, Colan trabajó mucho más tiempo en Marvel, con los que había colaborado antes cuando la editorial en los años 40 era conocida como Timely Comics. Su trabajo más destacado en esta época para Marvel fue su larga estancia de 81 números en la serie Daredevil - la friolera de 10 años). La manera de trabajar en aquella época era muy diferente a la de hoy en día y sería conocida más tarde como Método Marvel: Stan Lee hacía una sinopsis de la historia, que pasaba al dibujante, y luego escribía los diálogos basándose en el dibujo acabado. Además, los dibujantes recibían la sugerencia de imitar el estilo de los artistas de las series que más vendían, aunque esto no convenció a Colan:
"Si Lee pensaba que una serie vendía, quería que el resto del personal intentara copiar el mismo estilo de dibujo, pero yo no lo quería hacer. Yo le decía: "si quieres a Steve Ditko, entonces tendrás que buscar a Steve Ditko. No puedo hacerlo, tengo que ser yo mismo." Así que me dejaba a mi aire... Él sabía que lo decía en serio y que yo no podía hacerlo y que no tenía sentido intentar forzarme a ello. Stan vio algo en mi trabajo desde el primer momento, lo que fuera, que me dio mi primera oportunidad de despuntar. Y siempre me llevé muy bien con Stan; no todo el mundo puede decir lo mismo, pero lo hice... así que me permitió hacer lo que yo quería en gran medida... Siempre había algún pequeño cambio por aquí y por allá, pero básicamente me dejó a mi aire... Y a mí me intimidaba Stan. No quería ir a su oficina, me molestaba el lugar, pero él fue muy agradable conmigo. Me dejaba mucho a mi aire porque yo era capaz de proporcionarle lo que él estaba buscando, así que nunca tuvimos ningún problema."
Gracias a esta "rebeldía" de Colan en mantener su propio estilo y no copiar a Kirby, Ditko o John Romita, consiguió que en una época en que los dibujantes en los comics de superhéroes parecían de "agencia" con un estilo neutro e indistinguible, que su estilo sea hoy en día perfectamente distinguible: líneas enérgicas, voluptuosas, y un excelente uso de las sombras - que fueron la pesadilla de más de un entintador. Unas muestras de su trabajo en Daredevil:
Sin embargo, sería en los años setenta cuando realizaría su obra más personal, y por la que incluso presionaría a Marvel para dibujar, Tomb of Dracula (La Tumba de Drácula):
"Cuando me enteré de que Marvel iba a sacar una serie de Drácula, me enfrenté al editor Stan Lee y le pedí que me dejara hacerla. No me lo discutió mucho pero, como descubrí más tarde, rompió su promesa diciendo que se lo había prometido a Bill Everett (uno de los pioneros del comic-book, creador de Namor el hombre submarino, y de Daredevil junto a Stan Lee). Bueno, allí mismo y en aquél momento hice una prueba de "casting" para la serie. Stan no sabía lo que me proponía, pero pasé un día en casa e hice unas muestras, usando a Jack Palance como inspiración y se las mandé a Stan. Ese mismo día recibí una llamada: 'Es tuya.'"
A continuación presento un vídeo en el que el autor, ya muy mayor, reflexiona sobre el diseño del personaje de Drácula para la nueva serie y el actor en que se basó para crearlo:
Muestras de su gran trabajo en esta serie:
Al descartar numerosas páginas pensadas para Tomb of Dracula #71-72 por tener que comprimir el arco argumental a sólo el #70, existe una buena cantidad de páginas de la serie sin publicar. Es muy interesante en casos como éste el poder ver las anotaciones en los bordes de la página con indicaciones del dibujante al entintador y al colorista.
Página 60 de Tomb Of Dracula#3.
Portada inconclusa de Tomb of Dracula#45 que nos permite dar un excepcional vistazo a los lápices de Gene Colan entintados parcialmente por Tom Palmer. La imagen se modificó en la versión publicada para aumentar la cabeza de drácula y enfatizar la acción central.
El popular personaje Blade, que fue el precursor de la época dorada actual de los superhéroes Marvel en el cine, fue creado por Marv Wolfman y Gene Colan, apareciendo por primera vez enTomb of Dracula #10 (Junio de 1973). Este es su aspecto clásico, antes de Wesley Snipes y todo ese cuero negro.
Ilustración con todos los personajes de la serie Tomb of Dracula. Si nos fijamos, podemos comprobar el gran parecido aquí de Drácula con Jack Palance, el actor en que se basó Colan para el personaje.
Algunas imágenes de otros trabajos suyos con diferentes personajes. En una carrera tan larga - estuvo dibujando casi hasta el final -, acabó dibujando a la gran mayoría de los grandes personajes del comic de superhéroes:
Fue uno de los dibujantes que mejor supo representar alDoctor Strange (Doctor Extraño en España). Aquí lo vemos junto a uno de los más carismáticos de Marvel, La Cosa, de Los 4 Fantásticos, otro personaje muy querido por los dibujantes, ya que bien manejado, puede dar resultados espectaculares en la página.
No sólo de terror y superhéroes vive el cómic. Entre proyecto y proyecto, Colan dibujó la serie Howard the duck, creación del guionista Steve Gerber. En los primeros años 80 se estrenó una adaptación fílmica de este personaje a cargo de la factoría de George Lucas, que resultó ser el peor fracaso de este Rey Midas cinematográfico.
Gran ilustración del Capitán América en la II Guerra Mundial.
Durante los años 80, después de salir de Marvel, Colan entró a trabajar para la competencia, DC Comics, ilustrando las dos cabeceras principales de Batman (Detective Comics y Batman) durante cuatro años. Su estilo curvilíneo y oscuro lleno de sombras y normalmente entintado por Tom Palmer y Klaus Janson le venía como anillo al dedo para ilustrar al Caballero Oscuro:
Splash Page de Batman#344, página 23, la página final, con tintas de Klaus Janson.
Batman # 349.
Hay tiempo para todo, Batman.
Dibujo mucho más reciente (marzo 2000).
Y para acabar, Gene Colan sin restricciones, pasando de superhéroes, cuando más disfrutaba dibujando (estaba ya saturadillo el hombre...):
En el oeste...
Grandiosa ilustración de Jack el Destripador.
Bonito autorretrato.
El 11 de mayo de 2008, su familia anunció que Colan, que había sido hospitalizado por insuficiencia renal, sufria un deterioro agudo de salud. Pero ni esto pudo pararlo y para diciembre de ese mismo año ya estaba firmando ejemplares en una tienda de California. Siguió trabajando hasta 2009, cuando dibujó la historia principal de Captain America#601 (septiembre 2009). Por este trabajo ganó el Premio Eisner a la mejor historia unitaria (el más importante galardón de la industria del comic americano). En estos últimos años de su vida, el mundo del comic se ha volcado con Gene Colan, celebrando subastas para recaudar fondos para sus tratamientos médicos, las editoriales han publicado sus trabajos y le han donado los beneficios de esas ventas, etc. etc...
Finalmente, este genio del comic, gran profesional querido y admirado por los más grandes de la industria, murió el pasado 23 de junio, por complicaciones en su enfermedad renal y una cadera rota causada por una caída.
Vosotros mismos habéis podido observar su arte en las muestras que he recopilado en esta entrada, pero la web está repleta de ejemplos de su buen hacer. Yo, por mi parte, pienso adquirir una copia de Tomb of Dracula en español, editado por Panini, y rendirle su justo homenaje ahora que empieza el veranito y puedo disfrutar de este clásico como se merece.
De toda la vida he sido un tipo al que le gustan las historias. Desde siempre he tenido un libro o un comic entre las manos. No sé si el crecer al lado del mejor cine de Almería tuvo algo que ver, pero con lo que más he disfrutado siempre es con el cine. Al tener ese cine tan cerca, desde muy canijo he estado yendo a ver todo tipo de películas. No sé si veis el canal de TDT La Sexta3, que se dedican a poner cine a tutiplén (menos las mañanas de los días laborables que meten culebrones, se ve que las amas de casa no ven otra cosa, o los programadores al menos lo creen así...). Pues bien, suelen dar entre película y película algunos mini-reportajes con noticias, estrenos y demás... Uno de esos "extras" consiste en gente involucrada en el mundo del cine que comenta cuál es la primera película que recuerdan o su escena favorita. Bueno, yo no estoy involucrado en el cine más que como espectador. He visto tantas pelis que no recuerdo cuál es la primera, pero sí recuerdo las escenas que más me han gustado.
Ojo, esta lista no sigue un orden de preferencia, es más bien aleatorio. Nunca he sido capaz de ordenar nada en una lista tipo 40 principales. Cada una de estas me gusta a su manera, y muchas no son ni comparables.
1- La escena de la muerte de Roy Batty en Blade Runner. No hay ninguna escena en la historia del cine que resuma mejor la naturaleza humana y las ansias por vivir. Y nos lo tiene que decir un replicante...
2- Los helicópteros americanos atacando con la Marcha de las Valkirias de Richard Wagner en Apocalypse Now. Esta escena lo es todo, aunque haya pasado a la historia por la música y por imaginarnos escucharla cada vez que vemos imágenes de un ejército atacando. La fotografía, los planos, el ritmo... Coppola ¿dónde te has metido? ¿No estarás jugando al Tetro? (Lo siento, no pude resistirme...)
3- La escena del poker en Le llamaban Trinidad. No todo van a ser obras maestras... Ahora se tira de efectos digitales, pero para hacer reír con un poco de imaginación basta, y simplemente acelerando o rebobinando la imagen se pueden provocar carcajadas nerviosas. (Nota para los chavales de ahora: rebobinar = echar patrás)
4- El niño con su triciclo por los pasillos del hotel de El Resplandor. Kubrick era un genio. Provocaba una angustia total con sólo seguir con la cámara a un niño con su triciclo por los pasillos. Sacado de contexto no es nada, pero sabiendo que en este hotel pasan cosas malas, pues acojona. Y esa musiquilla...
5- Arnold Conan Schwarzenneger tumbando un camello de una ostia. Ya sé que las pelis son de mentira, pero esto es totalmente creíble... En la escena original sólo le da uno, que conste...
6- La pelea final de Alerta Máxima. Vale, sé que me metí con el bueno de Steven en un post anterior, pero en esta escena se le va la olla y acaba con Tommy Lee Jones (antes de ser estrella) y se asegura de que no se pueda levantar...
7- El payo Bruce en su película de más culto, El Último Boy Scout. Tiene bastantes escenas de mi gusto, pero me quedo con esta: ¿Tienes un pitillo?...
8- El almirante Benson, interpretado por Lloyd Bridges, cada vez que sale te mueres de risa en Hot Shots. Un auténtico robaplanos, el mejor personaje con diferencia y esta es una de sus mejores escenas. ¡ROY! ¡ROOOOOY!
9- Su hijito, Jeff Bridges, no se queda atrás. Una de las mejores comedias que haya visto, El Gran Lebowski, se sustenta prácticamente en su personaje, el Nota, que es confundido con otro tipo que también se llama Lebowski (el magnate de la ciudad). Al darse cuenta de su error, los inútiles que entran en su casa a acosarle le mean en la alfombra. El Nota, indignado, asume que la culpa es de ese otro Lebowski porque iban realmente a por él y va a su casa a exigirle que le pague otra alfombra nueva. A partir de ahí, se inicia una comedia de serie negra con el Nota de detective. En esta escena, el Nota y su amigo Walter se despiden de su compañero de bolos Donny, recientemente fallecido. Después de esta escena, mi hermano y yo estuvimos riendo un buen rato, tanto, que no tuvimos más remedio que rebobinar la cinta para ver el trozo de película que nos habíamos perdido con tanta risa (unos cinco o diez minutos). Los hermanos Coen en su mejor versión.
10- Los sicilianos descienden de negros, Dennis Hopper a Christopher Walken en Amor a Quemarropa. Otra muestra de la maestría de Quentin Tarantino a la hora de escribir escenas. Un padre se sacrifica por su hijo. Épica en estado puro.
11- El final de Los Puentes de Madison. La mejor película de amor que he visto en mi vida. Aunque con ella tengo una anécdota divertida (con el tiempo llegué a verlo así...). Quería ligarme a una chica que me gustaba en el instituto. Y se me ocurrió llevarla a ver esta película, así se echaba hacia mí y yo la consolaba y tal. Vaya una llorera que me dio en el cine, y ella se quedó tal cual, con dos cojones. ¡Menudo hombretón! Al final no conseguí nada, y nunca más la miré como la miraba antes sino todo avergonzado... Sí, tito Clint se podía permitir mostrar sus emociones delante de una piba, después de haber zurrado a los malos durante años. ¿Pero yo? Un canijo como yo aún tenía mucho que demostrar...
Estas son varias de muchísimas. Ya habeis visto que salvo dos o tres obras maestras, el resto son de películas de todas clases. Gustos hay como el culo, todo el mundo tiene uno. Más adelante meteré más escenas que me gustaron y siguen haciéndolo, se admiten sugerencias. Aunque me he dado cuenta de un detalle alarmante, la película más reciente de las que he comentado es de 1998. ¿Qué le ha pasado al cine en esta última década?